En estos días se está viviendo en Irlanda el "Farming Festival", el encuentro agrícola más grande e importante del país. Se celebra en la ciudad de Athy, Condado de Kildare, desde hoy hasta el jueves. Se trata de un campeonato tanto nacional como internacional de arado, ya sea con maquinaria (separada en diferentes clases) o con caballos de tiro (lo de las "vacas de la tierra" para estas labores no se lleva por estos lares).
Para mi lo más interesante fue el campeonato de arado, las diferentes asociaciones de selección de razas de ganado vacuno, y los pastores con sus border collies:
| Ready, steady,... |
Realmente el campeonato de arado me pareció más vistoso antes de empezar que cuando finalmente arrancó, puesto que ni supe que lo habían hecho al resultarme tan distinto a lo que me esperaba. Había varias zonas acotadas para los campeonatos, según las distintas clases de maquinaria o bestias, y me las recorrí todas en busca de lo que más vistoso me pareció. Me aposté en la línea que formaban los tractores, esperando un pistoletazo de salida seguido de una carrera de tortugas arando, pero en vez de eso vi que cuando estaban todos en su sitio, un tractor se adelantó y probó a meter sus hojas dentro de la tierra, cortándola como mantequilla. Avanzó apenas un metro, el conductor siempre mirando hacia el trabajo que estaba haciendo, y se bajó para modificar una llave y otra del remolque, medir la altura del surco, quitar terrones te tierra que no le terminaban de gustar dónde habían caído o aplastar un poco alguna zona que le parecía sobresalir más de la cuenta... A todo esto, el resto de máquinas iban haciendo más o menos lo mismo, cada una a su ritmo. Y cuando por fin llegaban al final de la parcela, seguían haciendo sus ajustes de llaves, tuercas y hojas, hasta que media hora más tarde tocaba volver a hacer otra trazada de vuelta... Empezó a las 10.30 este "emocionante" duelo de titanes, y no acabó hasta las 14.00. Y no era mucho lo que tenía que arar cada máquina, pero sorprendía la cantidad de modificaciones que hacían a cada metro que avanzaban, no sólo de las hojas en sí, sino también del trazado alejándose para verlo en perspectiva, arreglo manual de los surcos, y consulta al equipo que observaba y opinaba desde fuera...
Ver para creer.
Así no hay duda de lo que uno se está comiendo exactamente.
Ya se ve que la realidad no suele coincidir con lo que se ve en las películas.
No les mareo más. Me parece que esta puede ser (como dirían en el colegio) la "Semana de la Cultura", pues hay varios eventos interesantes en estos días, y los niños están de "vacaciones" del blog hasta el sábado.
See you soon!
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